Vivimos en una sociedad de consumismo y compulsión, todo gira en torno a un perfecto capitalismo que nos satisface y nos trae la felicidad, bien sea a través de una maravillosa pantalla de ordenador, bien sea a través de noches de lujuria en aquel bar que no dudamos cada dos o tres semanas en visitar.
El pueblo vive en la ignorancia, esta ignorancia si que trae la felicidad y es conveniente para nuestros lideres, pues cuanto menos sepamos y conozcamos de la situación, más capacidad de manipulación podrán ejercer sobre nosotros y más poderosos se volverán.
Si durante la edad media el chupete de la religión fue lo que apagó el llanto de la sociedad mediante sus dogmas y axiomas la historia se repétira durante la primera y segunda revolución industrial con el Dios Dinero tan necesitado por el proletariado para subsistir, y ahora con las comodidades que aporta el sistema capitalista, todo es absolutamente perfecto.
Ahora viene lo mejor, ¿Y qué hacemos nosotros? la sociedad se pudre, sus principios morales han perdido su eficacia, han entrado en crisis, están siendo acribillados, y sólo perdurarán aquellos que sean estrictamente necesarios. Por otro lado tenemos los maravillosos intelectuales, los que acabaron con la edad media, los pensantes que criticaron la sociedad industrial...pero...¿Dónde están ahora? ¿Dónde se han escondido ahora que los necesitamos para reafirmarnos más que nunca? Oh...es verdad...los intelectuales permanecen impasibles, los capacitados, los potentes, los capaces, los maravillosos intelectuales son ahora nuestros señores, son los que nos manipulan desde asientos en el parlamento, los que deciden nuestro futuro en el tribunal, los que imponen sus ideas mediante agencias publicitarias baratas...
Queríamos igualdad, y la tenemos, ahora el 95% de la sociedad piensa más o menos igual y no aspira a más de lo que desean que lo hagamos...sin embargo...¿a qué precio hemos comprado nuestra comodidad e igualdad? ¿dónde hemos dejado nuestra libertad de expresión, nuestra diversidad de pensamientos?...¿dónde hemos dejado nuestra individualidad? No la hemos dejado en ningún lado, sencillamente son cosas que ya no necesitamos.
¡¡¡HEMOS ENCONTRADO EL MUNDO FELIZ QUE DISEÑÓ Aldous Huxley!!! ¿No os parece maravilloso? oh...no..no tenemos soma...no importa, es cuestión de tiempo que sea inventado.
Y recordad, un gramo de soma es siempre mejor que una terna, medio gramo cura hasta diez sentimientos melancólicos.
P.D:Disfrutemos el mundo que hemos creado, no falta poco para que todos seamos felices, y sólo habremos perdido nuestra libertad.
viernes, 19 de febrero de 2010
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